La falta de fondos hace que todos los días San Martín sufra otro golpe a su historia. A la deuda que la dirigencia sostiene con el plantel y los empleados del club (rondaría los $1.200.000), la Policía ($14.000) y los inmuebles donde viven y se concentran los jugadores, ahora habría que sumarle la incertidumbre de no saber cuándo podrán viajar a Santiago del Estero para jugar el viernes.
Los más apocalípticos sostiene que lo harían recién el viernes por la tarde, tan sólo unas horas antes de enfrentar al "ferroviario".
Poco a poco se desangra, y casi inerte, San Martín se debate ante el abismo en el que cayó debido a las malas decisiones dirigenciales y al boicot de los hinchas, que juraron no volver hasta que la actual comisión directiva, liderada por Rubén Ale y Abraham Salame, de un paso al costado.
En Santiago esperan a los hinchas con los brazos abiertos
La crisis económica y deportiva por la que atraviesa San Martín no amedrenta a los hinchas y los dirigentes de Central Córdoba lo saben. Por eso esperan más de 1.500 tucumanos, a los que ubicarán en una de las cabeceras, además de un sector de plateas.
"Garantizamos la seguridad de los espectadores visitantes, tanto en la tribuna general de calle San Martín como plateas en el sector de Granadero Saavedra y San Martín. Queremos que sea una verdadera fiesta deportiva entre dos entidades convocantes", comentó a la edición digital de El Liberal el presidente santiagueñoFrancisco Pece.
El directivo confirmó también que la venta de entradas sólo habilitará en las boleterías del club y que las populares costarán $35. LA GACETA ©